De RAG a agentes: la nueva obsesión del dato es optimizarlo todo (y medirlo bien)
Una oleada de artículos técnicos marca el paso de la IA como demostración a la IA como infraestructura: RAG tratado como ingeniería (chunking y evaluación), agentes que exigen toolchains y métricas, optimización de transferencia de datos y profiling, y una obsesión creciente por robustez (drift) y verificación. La ventaja ya no es el modelo más grande, sino el sistema mejor medido y gobernado.
La IA será evaluada, no solo desplegada
El futuro inmediato pasa por medir rigurosamente calidad, coste y regresiones en sistemas RAG y agentes. Sin evaluación continua, las mejoras son anecdóticas y los despliegues se vuelven frágiles en producción.
RAG se hará más científico: el tamaño importa
La recuperación dejará de ser “arte” y se optimizará con experimentos controlados: tamaños de chunk, métricas adecuadas y comparativas por dataset. El rendimiento vendrá de iterar con método.
La IA se volverá resiliente al drift
A medida que los modelos vivan más tiempo en producción, el cambio de datos será la norma. Detectar drift y reaccionar rápido será clave para mantener precisión, confianza y cumplimiento.
Modelos fundacionales aterrizan en datos tabulares
Tras texto e imagen, la próxima ola se enfocará en hojas de cálculo y bases estructuradas. Modelos como TabPFN prometen buen rendimiento con menos ajuste, acelerando analítica en empresas.
Agentes: menos hype, más herramientas y disciplina
Los agentes avanzarán cuando se prioricen pipelines mantenibles: herramientas verificadas (MCPs), planificación explícita y marcos para llevarlos a producción. La ventaja será operativa, no solo “razonamiento”.
